Diversas referencias históricas indican que estos grupos de mujeres guerreras existieron realmente. Un ejemplo claro lo encontramos en el antiguo reino africano de Dahomey, en el actual Benin. Estas mujeres formaron una élite militar al servicio del rey, conocidas por su disciplina, su entrenamiento riguroso y su papel destacado en la defensa del reino, convirtiéndose en uno de los casos mejor documentados
